domingo, 19 de marzo de 2017

Elegía para un hogar prodigioso

Lic. Marcelo Miralles Bová y Sra. Miriam Iporre Rivero

Maestro del Periodismo formaste en hogar bello álbuM

Activaste el sentimiento y estandarte del Rojo CarmesÍ

Reforzaste libertad de pensamiento orureño con honoR

Cielo, tierra y pueblo lloran infausta partida con frenesÍ

En "La Patria" queda, tus glorias en fortaleza faraónicA

Laurel dorado vive y florece, en permanente réquieM

Oh nobles amigos viajaron sin retorno. Moren en paz.



Félix Sangüeza Oros

sábado, 18 de marzo de 2017

Al Padre en su Día

De: Félix Sangüeza Oros

En la vida el padre es vital elemento

Guardián del profundo amor humano,

Con arrugas marcadas por el tiempo

Su voz calmada ofrece refugio y abrigo.



Su sonrisa franca acaricia el sentimiento

Su consejo sabio guía el pensamiento.

Su corazón es de hombre sincero y tierno.

Enseña a dar los primeros pasos con cariño.



El padre es representante del soberano

Con corona de laureles en cabello cano,

Hombre único, hijo, amigo y compañero

Da a la Patria prole de trabajo honrado.



En el pasado fuimos un niño y él viajero

Trabajador y sembrador hogareño,

Su escuela nos mostró primero el sendero

Para vivir la vida como sin prisionero.



El padre nunca muere, esta eternamente vivo

En el recuerdo imborrable del inmortal genio,

De él siempre somos hijos queridos y adorados

Hombres de bien común, libres y laboriosos.



Honor al padre que está en el cielo

Gracias a Dios por darnos ese tesoro,

Un padre sin igual, único y maravilloso

Que guió, ayudo y nos situó en el éxito

martes, 7 de marzo de 2017

Atena

El reloj marca las once, mi ser desconoce

porque a veces añora la edad de bronce,

el roce de una diosa que quizás conoce.

***

Guerrera virgen, estratega hábil,

ni el mismo Ares; siendo el más hostil,

pudo adueñarse de la victoria lábil.

***

Belleza de la civilización micénica,

dotada de inspiración e historia épica,

protectora de toda la región Ática.

***

Singular sabiduría, consejera de héroes,

poética exquisita basada en mil amores,

música natural de perfectos acordes.

***

Te brindo homenaje por medio de este arte;

talento al que no soy ajeno, pues es parte

de mi ánima y el ímpetu que nace por amarte.

(Extracto “607 Memories”)

¡Oh! mujer

Agustín Durán Ribera

Oh!, mujer!, cuántas poesías

han sido escritas en tu nombre,

cuánta inspiración has despertado

en insignes poetas.

¡Oh!, mujer!, si tu no existieras,

no existiría el amor, la poesía,

la música, las flores y todas

las artes que con tus encantos

has hecho posible crear.

¡Oh!, mujer!, qué sería

de la humanidad sin ti,

sencillamente no existiría.

¡Oh!, mujer!, has hecho posible la vida,

y en tu naturaleza maternal

nació el amor, la ternura

y todos los sentimientos sublimes

que le dan sentido a nuestras vidas.

sábado, 4 de marzo de 2017

Tentaciones

• De: Dehymar Antezana

Sigo en el Carnaval

bailando sin parar,

con derroche de alegría

sin dar lugar a la envidia.



En tentaciones bailo sin reparo,

con mi mochila que está bonita,

las serpentinas que envuelven,

y la cerveza que me ilumina.



Es mi comparsa la que domina,

en esta tarde de mucho baile.

Los arenales se muestran sin iguales

después que fueron animales.



Las bandas de música enloquecen,

son las melodías que estremecen,

el cuerpo se pierde en el frenesí,

y sin que te pregunte me dices que sí.



Es la tentación del domingo,

que hace que estés conmigo

al bailar veo tu ombligo,

y tú me besas porque te obligo.



Es la fiesta que nos envuelve,

del sonido decadente

que hace de mi mente,

en un ser demente.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Candelaria, Virgen del Socavón de la mina

De: Marlene Durán Zuleta

Desde el verbo amor

un ángel mensajero

anunciaba que la geografía de tu vientre pronto abarcaría un

horizonte, un latido,

un salmo de vida, para

resumir la oscuridad del

mundo en una lumbre

en un albor.



Ese fruto que crecía y nadaba

en tus entrañas,

milagro, canto litúrgico,

mensaje mítico

prodigaba tu gloria para la eternidad.



Ese hijo endulzaba tus sentidos,

llenaba de aroma y resplandor,

llegó el día en que nació el astro,

Jesús inmortal.



En el cosmos tu nombre

se ha multiplicado

y aunque has vivido lejos

de este rescoldo,

tu imagen ha tomado varios nombres,

sin fin de historias

de credos y serenatas.



Carismática y dulce

elevada a los cielos como tu hijo Jesús

en este santuario,

has traducido el destino

de los mineros,

hombres que viven abajo,

en los niveles de agua

donde lo sombrío es infinito

y la muerte es cercana.



Virgen,

luces sagrada en este socavón,

frontera del bien y del mal.



Se siente aroma de incienso,

tu faz delicada y angelical

observa a los siervos y peregrinos

que se arrodillan

y con sollozos

piden misericordia,

por los males que hicieron

o por los bienes que recibieron.



Madre de Jesús,

ayúdanos a despertar

en tu luz,

libres de escollos y temores.

Has vivido en un calvario

y tu fortaleza ha turbado al cosmos

que se guía por el evangelio.



Te evoco desde el alma,

la tierra incesante en su visión,

sigilosamente retrocede,

al aire se vuelve irrespirable,

hay territorios donde la lluvia

es incesante

o la sequía agrieta el suelo,

la tierra se vuelve más pobre

cieno incontrolable,

entonces, el cielo parece

marcar el paso de los días.



Inmaculada,

Virgen milagrosa

elevo esta oración,

honda en el tiempo

y en tu gracia.



Perdóname

si no descifré tu palabra,

si deje poblar en el espectro

de la oscuridad

gélidas dudas,

por evocar algún plenilunio,

o por trasnochar en el insomnio

y concentrar a mis ojos

con la sombra.



Eterna,

justa y bienaventurada,

Candelaria, Virgen del Socavón

de la mina,

que el polvo de los años

en el vértigo de poder

que se desata,

la eucaristía

y la fe nos amparen.

martes, 28 de febrero de 2017

La vida es sueño

(Calderón de la Barca) (fragmento) - (Jornada segunda, escena tercera, habla Segismundo)

Válgame el cielo, qué veo!

¡Válgame el cielo, qué miro!

Con poco espanto lo admiro,

con mucha duda lo creo.

¿Yo en palacios suntuosos?

¿Yo entre telas y brocados?

¿Yo cercado de criados

tan lucidos y briosos?

¿Yo despertar de dormir

en lecho tan excelente?

¿Yo en medio de tanta gente

que me sirva de vestir?

Decid que sueño es engaño:

bien sé que despierto estoy.

¿Yo Segismundo no soy?

Dadme, cielos, desengaño.

Decidme: ¿qué pudo ser

esto que a mi fantasía

sucedió mientras dormía,

que aquí me he llegado a ver?

Pero sea lo que fuere,

¿quién me mete en discurrir?

Dejarme quiero servir

y venga lo que viniere.

(Jornada segunda, escena decimonovena, habla Segismundo)

Es verdad, pues reprimamos

una fiera condición,

una furia, esta ambición,

por si alguna vez soñamos;

y sí haremos, pues estamos

en mundo tan singular,

que el vivir sólo es soñar;

y la experiencia me enseña

que el hombre que vive sueña

lo que es hasta despertar.

Sueña el rey que es rey, y vive

con este engaño mandando,

disponiendo y gobernando;

y este aplauso, que recibe

prestado, en el viento escribe;

y en cenizas le convierte

la muerte (¡desdicha fuerte!):

¿qué hay quien intente reinar

viendo que ha de despertar

en el sueño de la muerte?

Sueña el rico en su riqueza,

que más cuidados le ofrece;

sueña el pobre que padece

su miseria y su pobreza;

sueña el que a medrar empieza,

sueña el que afana y pretende,

sueña el que agravia y ofende,

y en el mundo, en conclusión,

todos sueñan lo que son,

aunque ninguno lo entiende.

Yo sueño que estoy aquí

destas prisiones cargado,

y soñé que en otro estado

más lisonjero me vi.

¿Qué es la vida? Un frenesí,

¿Qué es la vida? Una ilusión,

una sombra, una ficción,

y el mayor bien es pequeño;

que toda la vida es sueño,

y los sueños, sueños son.