martes, 17 de enero de 2017

Sueño…

De: Ascanio Nava

En la alquimia de las emociones ciertas,

cuando el fulgor de los deseos son inmaduros,

cuasi verdes como la adolescente flor de primavera.

Escondida en el farol de cielo,

oteando el labiérnago de las sensaciones

mudas, quedas y mustias;

allá donde gobiernan los sueños nocturnos,

esos que humedecen los fuegos

y dejan como tizón las ilusiones.

En ese encanto químico amalgamo

mi nostalgia con mi dolor,

y espero en el pebetero ardiente de la noche,

sólo, alucinando con la fragancia

de tus formas y yo hirsuto, desespero el tiempo,

hasta convertirlo en melancólica añoranza.

Quiero verte material,

quiero despertar de este aletargado sueño...

Me mintió tanto la vida,

hasta creo que te quiero!!!

Te esperaba

Liliana Perusini

Te esperaba…

noche tras noche,

envuelta

en los fuegos

de mi alma.

Te esperaba…

y no llegabas,

amado mío,

no llegabas…

Te esperaba…

como siempre,

te esperaba…

con la paciencia

de los años

y la certeza de saber

que volverías.

Yo solo,

te esperaba….

en el silencio

del deseo,

mis pensamientos

mustios,

recorriendo

mi piel enfurecida.

Te esperaba…

como siempre,

te esperaba…

Santa Fe, Argentina.

Juana Azurduy

Jorge Suárez

Viene sí, viene la Juana

ya cabalga su corcel

música de montonera

galopera del tropel.

Viene sí, viene Padilla

la guerrilla suena ya

bajo el sol de la montaña

la mañana es claridad.

No haya más opresión

hambre, sombra ni desolación

si en su senda pelea el guerrero

desde mi sendero peleo yo.

Vuelve sí, vuelve la Juana

vuelve ufana de su bien

apagados los tambores

los doctores no la ven.

Volverán Juana y Padilla

a la villa a galopar

y por los bravos senderos

guerrilleros trotarán.

sábado, 7 de enero de 2017

Poemas para leer en el minibús

• (Breviario) 3º parte

• Por: Sergio Gareca Rodríguez

23

La vida libre

con los ojos al fuego

Alma incendiada



24

El tiempo

lleva su tiempo

como se lleva

la wawa

en el awayu



25

Luna a la guarda

Alta choza del polvo

La vela roja



26

Brasa de viernes

Holocausto de azúcar

Hoja de coca



27

Alcohol, agua y polietileno

Barco de sombra a pleamar

Molino de risa y regocijo



28

Cuando la sangre tenga un corazón

le habremos dotado de un abismo

para seguir siendo perros de la noche

buscando el cielo en basurales

hasta ser el mito de un barco sin mar

bajo la luz del Conchupata



28

Miente por las bocas muertas

Vuela por las alas rotas

Quédate en la cantera con las rocas

hasta que la espiral de luz

te recoja con sus dedos de nada



29

Déjame en la última fiesta

con insectos y mieses

déjame en Dios

como se deja al diablo

en su cuna



30

Una corte de diablos

emerge de las oscuridades

No sé si somos nosotros

o sólo nuestras máscaras

miércoles, 4 de enero de 2017

Poemas para leer en el minibús

(Breviario) 2da. parte

12

Amo

y soy

esclavo



13

El amor

es la soledad

descompuesta



14

El amor

no iguala

su misterio



15

El amor

es superior

a sus consecuencias



16

El amor

que uno da

permite

al otro

crear el mundo

17

El amor es

la esencia del ser

y es nuestro nombre



Sólo él sabe

quiénes somos



18

Amar

es la libertad

de no tener

que enfrentarse

solo

a uno mismo



19

En el amor

del que ama

radica el poder

No en el amado



20

El amor

descompone al mundo

Es devastación

La increíble fuerza que destruye



El algo más de uno

en uno



La ruptura de la voluntad



21

Amor

es la muerte

por el cuerpo



22

Si mi corazón no

tuviese

estrellas negras

en las empuñaduras

de sus dagas

¿qué sería del amor?



Si tu corazón no

tuviese

estrellas negras

en el fondo de su brasa

¿qué sería del amor?

martes, 3 de enero de 2017

Historia del agua

Gustavo E. Etkin

El agua sube

y baja

sube a la nube

como vapor

baja al suelo

como lluvia.

Sube a la boca

como bebida

baja al inodoro

meada.

Sube al ojo

en la sangre

baja del ojo

como lágrima.

Sube a la boca

como saliva

y baja tragada

o escupida.

Y cuando está

bien abajo

a veces

corre por ríos

para descansar

en mares

y lagos.

Bahía de San Salvador, Brasil.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Soneto

Manuel Acuña
Porque dejaste el mundo de dolores

buscando en otro cielo la alegría

que aquí, si nace, sólo dura un día

y eso entre sombras, dudas y temores.

Porque en pos de otro mundo y de otras flores

abandonaste esta región sombría,

donde tu alma gigante se sentía

condenada a continuos sinsabores.

Yo vengo a decir mi enhorabuena

al mandarte la eterna despedida

que de dolor el corazón me llena;

Que aunque cruel y muy triste tu partida,

si la vida a los goces es ajena,

mejor es el sepulcro que la vida.

OOO